miércoles, 9 de diciembre de 2015

México DF vuelve a imponer el examen de conducir en 2016

“El que sabe manejar en el DF, sabe manejar donde sea”, reza una frase popular en México que ilustra la complejidad de conducir un automóvil en una ciudad con alrededor de cinco millones de vehículos circulando todos los días. Hasta ahora, obtener una licencia de conducir en la capital es fácil: sólo hay que pagar por ella, sin comprobar pericia o capacidad, 704 pesos (41 dólares). Pero en 2016 el examen de conducir volverá a ser obligatorio.

Décadas atrás se acostumbraba a sobornar a los funcionarios que expedían la licencia para eludir el examen de manejo. Era un proceso por todos conocido: “Llevabas tus documentos, tu pago por el trámite y lo de tu mordida”, como llaman los mexicanos al soborno. Para cortar esta fuente de corrupción, el Gobierno local decidió en 2003 eliminar el examen, lo que facilitó aún más que cualquiera pudiera conseguir un permiso, sea buen conductor o no; pero las casi tres muertes por día relacionadas con accidentes de tránsito orillaron a las autoridades a reinstaurar el examen de manejo como trámite obligatorio, a través de la Ley de Movilidad.

“Hasta hace unos años, en la Ciudad de México las licencias para conducir las encontrabas en las cajas de cereal, y esta falta de determinación para controlar la corrupción en la policía dio paso al desorden y al caos vial que tenemos hoy en la ciudad. Un auto a más de 50 kilómetros por hora es un arma letal y se requiere de una capacitación seria para su uso”, dijo a EL PAÍS Laura Ballesteros, titular del Nuevo Modelo de Movilidad, una dependencia del Gobierno que concentra todas las acciones oficiales en esa materia.

Actualmente, para obtener una licencia tipo A (conductor de vehículo motorizado privado) basta con presentar una identificación oficial vigente, un comprobante de domicilio y pagar 704 pesos (41 dólares) a la Tesorería local, tanto para las licencias con vigencia de tres años como para las permanentes. En el caso de los menores de edad —que tampoco están sujetos a examen— cuesta 361 pesos (21 dólares).

La medida no tendrá efectos retroactivos, por lo que quienes ya tienen el permiso no estarán obligados a presentarse al examen mientras éste no expire o lo pierdan. La prueba consistirá en un examen teórico y uno práctico, además de un curso en línea de certificación en seguridad vial. (Seguir leyendo)

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