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domingo, 16 de abril de 2017

Piden hasta 22 años de prisión por fraude de los exámenes de conducir en Tortosa

La Audiencia de Tarragona rechaza la gran mayoría de recursos de las defensas dejando vía libre al juicio oral de una quincena de investigados

Peticiones de penas de hasta 22 años de prisión para cada miembro del matrimonio que regenta las Autoescuelas Roquetes-Temple, principales acusados por el caso del fraude de los exámenes de conducir en Tortosa. A la espera del escrito de Fiscalía, ésta es la demanda de condena más elevada, formulada por la Abogacía del Estado -la acusación particular de la Asociación de Autoescuelas en reclama ocho para la pareja y también para su hijo-, junto a los nueve años para cada uno de los dos examinadores de la Dirección General de Tráfico (DGT) que habrían facilitado las preguntas a cambio de sobornos. La trama irá finalmente a juicio después de que la Audiencia de Tarragona haya rechazado la mayoría de los recursos de las defensas en contra del auto del juzgado número 1 de Tortosa cerrando las diligencias previas. Esto supondrá que una quincena de personas acaben asiento en el banquillo por supuestos delitos de cohecho, falsedad documental, pertenencia a grupo criminal blanqueo de capitales y contra la Hacienda Pública. 

El Estado pide para P. F. M. y P, S., el matrimonio propietario de las Autoescuelas Roquetes-Temple, una petición acumulada de 22 años cada uno como acusados de los supuestos delitos de pertenencia a grupo criminal, falsedad documental, blanqueo de capitales - que los Mossos cifraron en 3,5 millones de euros- y seis delitos contra la Hacienda Pública en cada caso -quince años-. En la privación de libertad se añade inhabilitación durante dos años y clausura temporal del establecimiento durante cinco, además del pago de una multa del doble de lo que deberían defraudado, la responsabilidad civil de indemnizar la Agencia Tributaria por el supuesto fraude de 2,4 millones de euros, siendo la empresa quien responda subsidiariamente de la deuda. Se les considera principales responsables de la organización que se lucraba cobrando a ciudadanos chinos sin conocimiento de ninguno de los idiomas oficiales del país para superar con éxito los exámenes del carné de conducir B, después de haber adquirido supuestamente las preguntas -a 3.000 euros - en una editorial que, a su vez, las habría obtenido sobornando a dos funcionarios de la DGT de Tarragona. 

Aunque considerarlo también como integrante del «núcleo dirigente» de la trama organizada, el hijo, P. M., recibe una petición de siete años de cárcel -no se le imputan los delitos de blanqueo y contra Hacienda-, la misma que su hermana, L. M., y su abuela, I. M. por pertenencia a grupo criminal, falsedad documental y blanqueo de capitales. Según el auto judicial, ambas habrían incrementado su patrimonio gracias a la actividad ilícita de la autoescuela y habrían ayudado a sus gestores a blanquear los beneficios obtenidos. La Abogacía del Estado, que representa la Agencia Tributaria y la DGT, también pide cinco años de reclusión para la mujer del hijo,  a quien se atribuye la manipulación de los contenidos que recibían al editorial para facilitarles a los alumnos-, y el trabajador de la autoescuela R. M. -que sobre el papel se dedicaba a la formación teórica de los alumnos-. 

Por otra parte, los dos funcionarios examinadores del organismo estatal de Tráfico responsables de las pruebas que se hacían en Tortosa,  reciben peticiones de nueve años de prisión en total cada uno -además de inhabilitación por catorce años y multes- por supuestos cohecho, negociaciones prohibidas y falsedad documental. Se les acusa de haber cobrado cerca de 56.000 euros entre ambos -22.138 uno y 32.767 otro- para facilitar, supuestamente, las preguntas de los exámenes en la editorial  y, incluso, haber dado facilidades a los aspirantes del autoescuela investigada en el mismo lugares de las pruebas para facilitar que los aspirantes chinos aprobaran -hasta el punto de colocarlos todos juntos a la hora de sentarse, corrigiéndolos las pruebas in situ o sustituyendo los exámenes-.
Fuente: Diari Més Digital
(*) Original en catalán







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