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martes, 1 de julio de 2014

Motorista contra la barrera del sonido

Cristian Álvarez, sordo de nacimiento y apasionado de las motos, aprobó el examen para conducir vehículos de hasta 35 kw

Cristian Álvarez es un gijonés de 33 años con una discapacidad auditiva prácticamente total, que, aunque no sea seguidor de las carreras de motos televisivas, sí es un apasionado de su conducción y, contra todo pronóstico, ha conseguido sacarse el permiso A2, que permite conducir motocicletas de hasta 35 kw. «Me saqué el carné de coche con 20 años, y con ese puedo conducir motos de 125 cc, pero yo quería una más grande para irme de fin de semana con mis amigos», así que se puso manos a la obra.

Cristian Álvarez con el director de la Autoescuela San Lorenzo.
El primer paso fue preguntar a los amigos que, como él, habían sacado el carné de moto a pesar de la sordera y éstos le dieron algunas ideas para comunicarse con su profesor. Después Celso, director de la Autoescuela San Lorenzo, Las puso en práctica: «Al principio dibujábamos el circuito en un papel pero no era una idea muy eficaz. Después inventamos un código con las luces. Si él, desde su moto, me preguntaba algo, yo le contestaba mediante ráfagas de luz desde mi moto que él veía por el retrovisor». Celso reconoce que cuando conoció a Cristian estaba «muy intranquilo, porque no sabía como iba a enseñarle todo lo necesario», pero después, viendo su aplomo y perseverancia se quedó convencido de que «es un 'crack'».

Este joven decidió sacarse el permiso cuando se quedó en paro porque «tenía tiempo de sobra», y ya tiene planes para cuando encuentre trabajo: «Me compraré una BMW GS 1200 o una KTM 1190 Adventure», imagina, sonriente.

Este apasionado de las motos cambia de marcha guiándose por las vibraciones: «No le dio ni un acelerón a la moto en todo el proceso», asegura su instructor, y aunque puede oír ligeramente sonidos fuertes como el de una ambulancia y un claxon, su sentido de la vista es su mayor aliado a la hora de conducir. «En el coche es más difícil; si no bajo las ventanillas no puedo oír nada pero en la moto es diferente. A pesar de todo, los espejos son lo que más me ayudan», explica. (Información)

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